24 febrero, 2024

Viacrucis

CALVARIOS

 Rebolledo Traspeña y Ordejón de Abajo

Rebolledo Traspeña, Agosto 1997. Informante: Emeterio Ortega.

Ordejón de Abajo, Septiembre 1997. Informante: María.

Hoy en la estación te espera

y todos aquí gritaron:

«muera el embustero, muera»,

y con la indignación fiera

me llevaron al calvario.

Alma que ociosa te sientes,

malhorada esta ocasión,

es posible que no sientan

mis dolores, mis afrentas,

mi muerte, pena y pasión.

En la primera estación,

atento, quiero que notes

con cuánta resignación

llevé por tu redención

más de cinco mil azotes.

El pueblo contesta:

Por vuestra Pasión,

Jesús dulce amado,

no sea yo triste por vos condenado.

Lágrimas de corazón

depurado no lloremos

para que todos logremos

los frutos de la pasión.

Calvario II

Fuenteodra, Rebolledo Traspeña y Ordejón de Abajo

Fuenteodra, Agosto 1997. Informante: Antonio Ortega. Texto escrito por Modesto Ortega en la escuela de  Fuenteodra el 20 de Marzo de 1951. Versión reproducida.

Ordejón de Abajo, Septiembre 1997. Informante: María. Incompleta.

Rebolledo Traspeña, Septiembre 1997. Informante: Emeterio Ortega. Incompleta.

Primera Estación

Poderoso Jesús Nazareno

de cielos y tierra Rey universal, (40)

oye a mi alma que os tiene ofendido

pide que sus culpas queráis perdonar;

usad de piedad.

Pues quisisteis por ella en cuanto hombre

ser muy maltratado y en cruz expirar (41)

y yo, Señor, soy el alma que ingrata

vuestros mandamientos llegué a quebrantar

muchas veces y me pesa, y ahora,

Señor, ya propongo mi vida enmendar;

usad de piedad.

Id conmigo y mostrarme el camino

para que en servicios me pueda ocupar.

Jesucristo piadoso responde

diciéndola al alma: Quieres aceptar

a servirme, procurar contrita

todos tus pecados muy bien confesar,

y luego podrás,

visitar las catorce estaciones

de la vía sacra, donde me hallarás.

Para ir por aqueste camino

la cruz en los hombros, alma, llevarás

hasta el monte Calvario, y con ella

mi pasión y muerte contemplando irás

y es medio eficaz

para el alma que firme desea

servirme y pretende sus vicios dejar.

El pretorio y casa de Pilatos

será la primera estación que andarás,

y verás que azotaron mi cuerpo

seis fuertes verdugos hasta se cansar,

sígueme y verás,

que Pilatos sentencia de muerte

me dio, procurando al César agradar.

El pueblo, después de cada estación, contestaba:

Oh Reina del cielo,

estrella del mar,

alcánzanos gracias

para no pecar. (42)

40 Rebolledo Traspeña, variante: ‘Poderoso Jesús Nazareno / de cielos y tierra Rey universal / sígueme y verás’.

Esta variante pudiera no ser tal, sino más bien un error. No han aparecido más versos de esta versión, aparte de lo que el pueblo contestaba.

41 Ordejón de Abajo: ‘oye a un alma que os tiene ofendido / y pide que sus culpas podáis perdonar; / usad de piedad. / Pues quisisteis por ella en cuanto hombre / el ser maltratado y en cruz expirar’.

No han aparecido más versos de esta versión, aparte de lo que el pueblo contestaba.

42 Esta contestación se cantaba en Ordejón de Abajo.

En Rebolledo Traspeña varía: ‘Reina del cielo, / estrella del mar, / alcanzar las gracias / para no pecar.’

Segunda estación

La segunda estación, es adonde

apenas oyeron la sentencia dar

los verdugos la cruz me pusieron

en hombros y aprisa me hacen caminar;

sígueme y verás,

que una soga me echaron al cuello

de la cual tiraban con gran impiedad.

Tercera estación

En la tercera estación, verás alma,

que como a empellones me hacían andar,

y el madero que acuestas llevaba

el peso tan grande me hizo arrodillar.

Sígueme y verás,

que a puñadas, a palos y a golpes

aquellos tiranos me hacen levantar.

Cuarta estación

En la cuarta estación, verás alma,

que cuando mi madre me vino a encontrar

en la calle amargura injuriado

vertiendo sus ojos fuentes de llorar,

sígueme y verás

que aunque llena de penas y angustias

siguiendo mis pasos fue su majestad

Quinta estación

Para que la cruz me ayudase a llevar

a Simón Cirineo, y lo hicieron

no porque movidos fueron de piedad,

sígueme y verás

que lo hicieron temiéndose todos

sería yo muerto antes de llegar.

Sexta estación

En la sexta estación, una santa

mujer fervorosa llegóse a limpiar

el sudor de mi rostro sagrado

con un lienzo blanco, llena de humildad.

Sígueme y verás,

que mi rostro estampado en tres partes

quedó en testimonio de aquesta verdad.

Séptima estación

En la séptima estación, es donde

caído en el suelo otra vez me hallaran

y del golpe que di yo tan grande

después no podía ni un paso dar.

Sígueme y verás

que llagado mi cuerpo y mi rostro

herido, escupido y denegrido estar.

Octava estación

Algunas mujeres con gran caridad,

afligidas sentían mi muerte

haciendo sus ojos fuentes de llorar;

sígueme y verás.

No lloréis, yo las dije, mi muerte

por vuestros hijos y por vos llorad.

Novena estación

La novena estación es adonde

estando mi cuerpo desangrado ya,

fatigado y muy falto de fuerzas,

con la cruz acuestas volví arrodillar,

sígueme y verás,

que en esta tercera caída

llegué con mi boca el suelo a besar;

en aquesta estación referida

estando caído volví a levantar

y al instante volví a dar en tierra

por ser ya muy mucha

mi debilidad.

Sígueme y verás,

que las piedras que había en el camino,

mis manos y brazos heridos están.

Décima estación

Esta es la décima estación, donde

habiendo llegado al Calvario, verás

que al quitar de mi cuerpo la ropa

volvieron mis llagas más a renovar;

sígueme y verás,

que la hiel con el vino mezclado

aquellos sayones a beber me dan.

Undécima estación

Esta undécima estación es donde

la cruz en el suelo sentada hallarás

y sobre ella tendido mi cuerpo

verás pies y manos en ella clavar.

Sígueme y verás

que al oír del martillo los golpes

se quedó mi madre de dolor mortal.

Duodécima estación

La duodécima estación es donde

allá en llegando considerarás

como en alto la cruz levantaron

clavando mi cuerpo por me avergonzar.

Sígueme y verás

el dolor que sintió allí mi madre

al verme escarpiado en la cruz expirar.

Décima tercia

Esta estación es la décima tercia

donde fervorosos fueron a bajar

de la cruz mi sagrado cadáver,

dos santos varones con gran caridad;

sígueme y verás

que mi madre me tuvo en sus brazos

mientras dispusieron llevarme a enterrar.

Décima cuarta

Estación es la décima cuarta

donde sepultura me fueron a dar

de limosna en un santo sepulcro

en el cual estuve tres días no más;

sígueme y verás

que después de dejarme enterrado

lloraba mi madre su gran soledad.

Estos graves dolores, tormentos

y muerte afrentosa que quise parar

en cuanto hombre, fue sólo por darte

la vida y sacarte de cautividad.

Sígueme y verás

que si humilde contemplas en ellas

siempre de mi gloria participarás.

Jesús, dulce amado,

no sea yo triste de vos condenado.

Oh, divino piadoso cordero Jesús,

Dios y hombre, si vos me mandáis

que prevenga mi cruz y que os siga.

Señor, ya obedezco, y la voy a tomar

y con voluntad.

los deleites del mundo y los vicios

y las vanidades prometo olvidar.

Yo, pequé contra vos, Cristo mío,

perdón de mis culpas

querrás otorgar;

yo propongo firmísimamente

no más ofenderos, nunca más pecar

y con humildad

las catorce estaciones y cruces

de la vía sacra siempre visitar.

Ea, hermanos amados de Cristo,

todo el que quisiere servir y agradar

a Jesús nuestro Padre, procure

su pasión y muerte siempre contemplar.

Jesús, dulce amado,

no sea yo triste

de vos condenado.

 Amén

Domingo de Ramos

Calvario, Fuenteodra y Ordejón de Abajo

Fuenteodra, Agosto 1997. Informantes: Justi, Florencia. Canción incompleta.

Ordejón de Abajo, Septiembre 1997. Informante: María.

Jesús que triunfante entró (43)

Domingo en Jerusalen,

por Mesías aclamó

y todo el pueblo en tropel

a recibirle salieron.

Con muchos ramos y palmas,

jazmines y violetas

tirandólas (44) por el suelo

se abrieron todas las puertas

por donde el señor pasaba.

Jueves por la noche fue (45)

cuando Cristo enamorado

con todo el pecho abrasado

quiso darnos de comer

su cuerpo sacramentado.

Sentóse Cristo a la mesa

con todo el apostolado,

Tomó con su mano diestra

y un pan que fue consagrado

que a todos les repartiera

Menos a Judas malvado.

Un sermón le predicó,

mas poco le ha aprovechado.

43 Versión de este fragmento procedente de Fuenteodra.

44 Acentuación debido a la melodía.

45 Fragmento procedente de Ordejón de Abajo

El Viacrucis es la rememoración de los últimos momentos de Jesús en su vida.

Los viacrucis se celebraban los domingos de cuaresma y el jueves y viernes santo.

Se hacían en la Iglesia, colocándose el cura y los monaguillos delante del cuadro que representa cada estación. Las chicas cantaban el texto de cada estación y el resto de los fieles cantábamos el estribillo final

PRIMERA ESTACIÓN:

JESÚS ES CONDENADO A MUERTE 

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Acompaña a tu Dios, alma mía, cual vil asesino, llevado ante el juez y al Autor de la vida contempla, por ti condenado a muerte cruel.

DULCE REDENTOR, para mí era la pena de muerte, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar.

SEGUNDA ESTACIÓN

JESÚS CARGA CON LA CRUZ

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Con la cruz de tus culpas cargado, exhausto de fuerzas, camina tu Dios, y a subir la pendiente le impelen por fuerza sayones, por dentro tu amor

DULCE REDENTOR, mis pecados tus hombros oprimen, ya lloro mis culpas y  os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar.

TERCERA ESTACIÓN

JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Con sus alas de nieve los ángeles, pasmados de espanto, cubrieron su faz, bajo el tosco y pesado madero, en tierra ha caído tu amor al mirar.

DULCE REDENTOR, por mis yerros caíste en la tierra, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

CUARTA ESTACIÓN

JESÚS ENCUENTRA A SU SANTÍSIMA MADRE

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Del calvario subiendo a la cumbre, el Reo Divino a su Madre encontró y una espada de filos agudos del Hijo a la Madre hirió el corazón.

DULCE REDENTOR, yo esa herida causé a Vuestra Madre, ya lloro mis culpas y os pido perdón

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

QUINTA ESTACIÓN

EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A LLEVAR SU CRUZ

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Porque al monte con vida llegase, los duros escribas, con saña infernal, a Simón Cirineo alquilaron, que a Cristo ayudase su cruz a llevar

DULCE REDENTOR, yo también quiero ser cirineo, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

SEXTA ESTACIÓN

LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO ENSANGRENTADO DE JESÚS.

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Con ternura y piedad la Verónica el rostro sangriento de Cristo enjugó y en tres pliegues de lienzo, por premio, grabada la imagen llevó del Señor.

DULCE REDENTOR, en mi pecho grabad vuestra imagen, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

SEPTIMA ESTACIÓN

SEGUNDA CAÍDA DE JESÙS

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Otra vez el Señor de los cielos volvió, fatigado, el polvo a besar, y, otra vez, los esbirros crueles con Él desfogaron su ira y crueldad.

DULCE REDENTOR, nunca más caeré ya en pecado, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

OCTAVA ESTACIÓN

JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Vio Jesús que unas cuantas mujeres, movidas a lástima, lloraban por Él, y las dijo: “Llorad por vosotras, piadosas mujeres, por mi no lloréis”

DULCE REDENTOR, vuestras penas taladran mi pecho, yo lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

NOVENA ESTACION

JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Con tus duras caídas, cristiano, las tuyas pretende Jesús resarcir. A tu Dios, por tercera vez, mira de polvo y de sangre cubierto por ti.

DULCE REDENTOR, vuestro amor del infierno me libre, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

DÉCIMA ESTACIÓN

JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Con furor sus vestidos quitaron, del monte en la cumbre, al paciente Jesús. Y por no iluminar tanta afrenta, las puras estrellas negaron su luz.

DULCE REDENTOR, ya no más liviandad ni impureza, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

UNDÉCIMA ESTACIÓN

JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Ya, alma mía, en la cruz, duro lecho, sus miembros sangrientos extiende mi Bien y con clavos agudos taladran, los viles soldados, sus manos y pies.

DULCE REDENTOR, yo esos clavos clavé a vuestros miembros, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar.

DUODÉCIMA ESTACIÓN

JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

Tiembla el orbe y el sol se oscurece al ver en un palo expirar a su Dios. Rompe en llanto también tú, alma mía, pensando que muere Jesús por tu amor.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

DECIMOTERCERA ESTACIÓN

JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

De Jesús el cadáver sangriento María en sus brazos, llorando tomó. Y con voz de dolor le decían: “qué muerte te han dado, mi bien y mi amor”.

DULCE REDENTOR, respondedle que aquí está el culpable, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

DECIMOCUARTA ESTACIÓN

EL CUERPO DE JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO

Sacerdote: Adoramoste, Cristo, y bendecimoste

Todos: Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo

Coro:

En el frío y profundo sepulcro, los restos sagrados quedáronse ya. Triste Madre, cuán sola te quedas, seré yo el consuelo de tu soledad.

DULCE REDENTOR, yo a la Madre privé de su Hijo, ya lloro mis culpas y os pido perdón.

Todos:

MADRE AFLIGIDA, de pena hondo mar, logradnos la gracia de nunca pecar).

PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

Del pretorio a casa de Pilatos,
será la primera estación que andarás,
donde verás que azotaron mi cuerpo
seis fuertes verdugos hasta se cansar.
Sígueme y veras,
que Pilatos sentencia de muerte,
me dio procurando al César agradar.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
 para no pecar.

SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS CARGA CON LA CRUZ

La segunda estación es adonde
Apenas oyeron la sentencia dar,
Los sayones la cruz me pusieron
En hombros y aprisa me hacen caminar.
Sígueme y verás
Que una soga me echaron al cuello,
De la cual tiraban con gran impiedad
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
 para no pecar
.

TERCERA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

La tercera estación verás alma
que como a empellones me hacían andar,
del madero que acuestas llevaba,
el poso tan grande me hizo arrodillar.
Sígueme y verás
que a puñadas, a palos y a golpes, 
aquellos tiranos me hacen levantar.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
  para no pecar
.

CUARTA ESTACIÓN: JESÚS ENCUENTRA A SU SANTÍSIMA MADRE

En la cuarta estación considera,
que cuando mi madre me vino a encontrar,
en la calle de amargura llena
vertieron sus ojos copioso cristal
Sígueme y verás
que aunque llena de pena y angustias
siguiendo mis pasos fue su majestad
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
 para no pecar.

QUINTA ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA A JESÚS A LLEVAR SU CRUZ

En la quinta estación alquilaron,
para que la cruz me ayudase a llevar,
a Simón Cirineo, y lo hicieron
no porque movidos fuera piedad.
Sígueme y verás
que lo hicieron temiéndose todos
sería yo muerto antes de llegar.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
  para no pecar.

SEXTA ESTACIÓNLA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO ENSANGRENTADO DE JESÚS.

En la sexta estación una santa mujer
fervorosa llegase a limpiar,
el sudor de mi rostro sangrado,
con un lienzo blanco llena de humildad.
Sígueme y verás
que mi rostro estampado en tres partes
quedó en testimonio de aqueste verdad.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
  para no pecar.

SEPTIMA ESTACIÓN: SEGUNDA CAÍDA DE JESÙS

La séptima estación es adonde
caído en el suelo, otra vez me hallarás,
y del golpe que dí yo tan grande
después no podía ni un paso dar.
Sígueme y verás
muy llagado mi cuerpo y mi rostro,
herido, escupido, renegrido está.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
  para no pecar
.

OCTAVA ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

En la octava estación me salieron
algunas mujeres con gran caridad,
que afligidas sentían mi muerte,
haciendo sus ojos fuentes de llorar.
Sígueme y verás
no lloréis yo les dije mi muerte
sí por vuestros e hijos y pos vos llorar.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
para no pecar
.

NOVENA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

La novena estación es adonde
estando mi cuerpo desangrado ya,
fatigado y falto de fuerzas,
con la cruz a cuestas volví arrodillar.
Sígueme y verás
que esta fue la tercera caída

y llegué con mis labios el suelo a besar.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
para no pecar
.

DÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

La décima estación es adonde,
habiendo llegado al calvario verás,
que al tirar de mi cuerpo la ropa,
volvieron mis llagas más a renovar.
Sígueme y verás
que la hiel con el vino mirrado,
aquellos sayones a beber me dan.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
para no pecar
.

 UNDÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

La undécima estación es adonde,
la cruz en el suelo sentada hallarás,
y sobre ella tendido mi cuerpo,
verás pies y manos tendidos están.
Sígueme y verás
que al oír del martillo los golpes,
quedose mi Madre de dolor mortal.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
para no pecar.

DUODÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

La duodécima estación es adonde,
a ella en llegando considerarás,
como en alto la cruz levantaron
clavando mi cuerpo por me avergonzar.
Sígueme y verás
el dolor que sintió allí mi madre,
al verme enclavado y en cruz levantar
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
para no pecar
.

 DÉCIMOTERCERA ESTACIÓN: JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ

 Es la décima y tercera estación
donde fervorosos fueron a bajar,
de la cruz mi sagrado cadáver,
dos santos varones con gran caridad.
Sígueme y verás
Que mi madre me tuvo en sus brazos,
mientras dispusieron llevarme a enterrar.
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
para no pecar.

 DÉCIMOCUARTA ESTACIÓN: EL CUERPO DE JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO

Es la décima y cuarta estación
donde sepultura me fueron a dar,
de limosna un santo sepulcro,
en el cual estuve tres días no más
Sígueme y verás
que después de dejarme enterrado,
lloraba mi madre su gran soledad
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos la gracia
para no pecar.

 
Estos grandes dolores, tormentos
y muerte afrentosa que quise pasar,
en cuanto hombre fue solo por darte
la vida y sacarte de cautividad.
Sígueme y verás
que si humilde contemplas en ellos,
siempre de mi gracia participarás


                                  Reina del cielo

estrella del mar,

alcanzadnos la gracia

para no pecar.
 
Oh divino y piadoso Cordero, Jesús
Dios y hombre pues Vos me mandáis,
que prevenga mi cruz y que os siga
Señor yo obedezco, la voy a tomar.
Y con voluntad
los deleites, el mundo y los vicios
y las vanidades protesto olvidar
Reina del cielo
estrella del mar,
alcanzadnos gracia
para no pecar.

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