RECUPERACIÓN DE LAVADERO DE FUENTEODRA

RECUPERACIÓN DEL LAVADERO DE FUENTEODRA

En el pasado mes de Agosto un animoso grupo de residentes habituales y temporales de Fuenteodra han tomado la iniciativa de recuperar su antiguo lavadero.

Para los que ya tenemos cierta edad recordamos los tiempos en que no existía agua corriente en las casas y, por consiguiente, no había  lavadoras por lo que  las mujeres acudían al lavadero para hacer la colada. Después de enjabonar, frotar y aclarar la ropa la tendían “al verde” sobre la hierba para que blanqueara más mientras se secaba.

Los antiguos lavaderos eran puntos de encuentro y de tertulia para las mujeres del lugar donde se ponían al día de los sucesos y chismorreos de la vida cotidiana del pueblo y alrededores y también el lugar donde las mozas casaderas se contaban sus cuitas amorosas.

Las mujeres se reunían a lavar la ropa a la orilla de un cauce de agua bien sea  un río, un arroyo,  un pozo o en los sobrantes de una fuente.

En algunos pueblos, entre ellos Fuenteodra, una vez finalizadas las tereas de recolección del verano,  ante la escasez de agua en el pueblo se  desplazaban hasta una fuente o manantial más o menos próximo al pueblo. En algunos pueblos donde el río estaba alejado esta tarea les ocupaba casi todo el día. Salían por la mañana transportando la ropa sucia en un enorme balde hasta el río llevándolo en el carro o en una carretilla hasta el río. Como  lavaban directamente en el río llevaban una tabla, el lavadero, con  ondulaciones  que facilitaban el frote y restregado de la ropa y el rodillero, una especie de cajón donde se arrodillaban al lavar. El jabón era casero, elaborado con sosa y con el tocino que sobraba de la matanza. Se cocía y se removía hasta formar una pasta blanquecina que se echaba en una caja de madera dividida en  piezas cuadradas o rectangulares.

Los lavaderos tenían dos compartimentos como puede apreciarse en la foto. En  uno situado a una nivel un poco más bajo servía para enjabonar la ropa y en el otro, un poco más elevada la aclaraban.

Como hemos indicado en los lavaderos más antiguos las mujeres lavaban de rodillas, es el caso del de Fuenteodra,  y con el tiempo se construyeron de forma que pudiesen lavar de pie.

Centrándonos de nuevo en las tareas de recuperación del lavadero de Fuenteodra en las siguientes fotografías podemos apreciar el estado de abandono que se encontraba, oculto entre la maleza, el desarrollo de los trabajos realizados y el resultado final de los mismos.

 

 

 

Aspecto de la zona antes de las tareas de la limpieza y desbroce. Como podemos apreciar el lavadero queda completamente oculto por la maleza.

 

 

 

 

El trabajo de los voluntarios consigue eliminar la maleza y recuperar el estado primitivo de la acequia y del lavadero

Y este es el resultado final de los trabajos realizados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Misión cumplida! ¡Buen trabajo! ¡Gracias a los colaboradores!

Y para inaugurarlo nada mejor que recuperar la tradición y poner en práctica las tareas de nuestros ascendientes.

Eso pensaron un grupo de animadas mujeres de Fuenteodra que han rememorado la desterrada costumbre de lavar a mano en el lavadero recién restaurado.

En las siguientes fotografía podemos verlas en plena faena.

Camino del lavadero portando los baldes con la ropa en carretillas,

Ya en el lavadero, dispuestas a la tarea.

En estas imágenes las vemos en plena faena.

Finalizado el trabajo y ya con la ropa tendida para secar, una fotografía para el recuerdo.

¡ Enhorabuena por vuestro buen humor y por la disposición para recordar viejas tradiciones y labores de nuestros antepasados. !