3 diciembre, 2020

Reunión informativo-participativa sobre la Iglesia de Fuenteodra

REUNIÓN INFORMATIVO/PARTICIPATIVA SOBRE LA IGLESIA DE FUENTEODRA

(29 – 02 – 2020)

El sábado, día 29 de febrero, convocados por la Asociación Cultural Fuenteodra, nos reunimos más de una veintena de personas en la sala de usos múltiples cedida por el Ayuntamiento de Humada para la ocasión.

La mesa estuvo presidida por Jesús María Garcia, Javier Maisterra y los arquitectos Ignacio Vela y Florentino Díez.

La sesión comenzó con la presentación de los arquitectos Ignacio Vela, Nacho, y Florentino Díez, Tino, por parte de Javier Maisterra e invitando a los asistentes a participar en la sesión presentando las opiniones y sugerencias que consideraran oportunas.

A continuación expuso el resultado de la reunión que tuvieron con los responsables de la Diócesis concretamente con el Vicario general, quien les expuso que no estaban dispuestos a hacer absolutamente nada  y que la mejor opción es dejar caer la iglesia.

Ante la disyuntiva de no hacer nada y dejar caer la iglesia o restaurarla y recuperarla surgió la idea de formar una asociación: La Asociación Cultural Fuenteodra.

Maisterra fue desgranando las actividades llevadas a cabo hasta la fecha por dicha Asociación: recaudar fondos, nuevas reuniones con el obispado, contactos con el diputado de zona, quien se comprometió a realizar una visita a Fuenteodra junto con el Sr. Presidente de la Diputación.

El punto de partida es la elaboración de un documento estratégico que recoja el proceso de restauración a seguir ya que es una obra compleja y de elevado coste por lo que es preciso definir los pasos a dar partiendo de una planificación previa teniendo en cuenta la utilidad que se va a dar al edificio.

A continuación toma la palabra Florentino quien expone la necesidad de compartir la visión que tienen los arquitectos de cómo poner en marcha este proyecto, que va más allá de su restauración, de resolver la parte técnica, sino además determinar su uso posterior para lo que quieren recabar información para saber a dónde tenemos que llegar. 

Ignacio también insiste en la idea de aparte de resolver problema técnico de la restauración del edificio es necesario conocer el destino posterior para encauzar las obras hacia esa finalidad. Señala además que el proyecto le parece interesante por su contexto, no se trata sólo de una mera restauración del edificio sino de recuperar algo que pertenece a nuestro patrimonio.

Ve necesaria además la involucración de una serie de vecinos dispuestos a movilizarse y a apoyar e impulsar el proyecto.

A continuación presenta un esquema de trabajo dividido en tres fases:

  • La primera fase sería la elaboración de un documento estratégico: Pensar y planificar qué aspectos económicos, administrativos, jurídicos debemos plantear, qué tipo de organización desde el punto de vista jurídico deben adoptar los promotores, si debe ser la Asociación o si debe ser la entidad local la promotora
  • La segunda fase será la intervención en el salvamento del edificio: el apeo y estabilización del edificio, la consolidación estructural de los muros y bóvedas y los entramados de las cubiertas y la solución de las cubiertas.

Con esto quedaría superada la fase crítica del edifico y   estaría asegurada su estabilidad.

Para lograr este segundo punto ya debemos tener asegurada la movilización de una serie de recursos económicos importantes y de convencer a quien los tiene, en general las administraciones, de que merece la pena invertir esos recursos en el proyecto porque tenemos algo importante que hacer con ellos.  

  • La tercera fase que podríamos llamar de restauración material y funcional del edificio. La restauración material comprende los acabados, acondicionamiento de los pavimentos, carpintería, etc. Es decir, adaptar el edificio a los usos para los que esté destinado.

Por eso es importante determinar el uso funcional del edificio, tanto para su restauración como para la obtención de recursos económicos.

El documento estratégico es una fase previa que nos permite disponer de una planificación, es un instrumento que nos sirve para que movilizar a las personas e instituciones, arzobispado, diputación, junta de Castilla y León presentándoles un proyecto que quizá no conocen o si lo conocen no lo valora para obtener los recursos necesarios. Presentar un documento, un informe técnico sobre la situación de la iglesia, su propietario, su situación jurídica y que desde una iniciativa local existe el ánimo de salvar el edificio y para ello nos hemos constituido en asociación y a través de una institución, que puede ser el ayuntamiento, presentar dicho documento técnico en el que consten una serie de fases desde el punto material del edificio. Una primera fase de apeo y de estabilización, su duración, su coste y recursos para lograr el objetivo.

Este documento tiene que reflejar los costes y de dónde podemos obtener las fuentes de financiación, tiene que hablar de cuestiones administrativas, que tipo de agentes deben promover la obra, qué convenios se deben firmar y debe comprender también los aspectos jurídicos que contemplen que solución jurídica dará el  actual propietario, ya sea regalo o cesión durante un periodo de tiempo.

Solamente si existe ese compromiso de cesión de la propiedad se podrá ir a otras instituciones como la Junta de Castilla y Leon, la Diputación o al Ministerio de Fomento para solicitar fondos ya que la administración pública no concede fondos para un bien privado si no existe una cesión por un periodo determinado de años. Lo importante es empezar, movilizar a quien pueda darnos esos recursos económicos.

La dificultad está en empezar por ello que este documento estratégico debe presentarse como algo atractivo para que los primeros pasos se puedan dar, para que una vez que alguien se suba al carro, una administración pública o una institución, bien sea pública o privada. Una vez que alguien se ponga de nuestro lado es fácil que otras instituciones quieran  sumarse al proyecto ya que nadie quiere quedarse fuera políticamente de un proyecto que pueda tener éxito.

La iglesia está muy deteriorada presenta muchos problemas desde el suelo hasta el techo y por ello requiere estructurar un documento técnico que aborde todas sus patología en su conjunto.

En resumen lo primero es llegar a poder tener un documento que podamos presentar a las instituciones con tres objetivos: en primer lugar para evitar el colapso, en segundo lugar recuperar materialmente el edificio y el tercer objetivo determinar el uso que los vecinos queremos darle.

También otra de las claves es que a lo largo del proceso, no sólo al final de su restauración, es necesario que desde el primer momento se pueda utilizar como soporte de otras actividades que sirvan para generar noticias y dar publicidad al proyecto, lo que puede conllevar que las instituciones no pierdan interés en el proyecto.

En definitiva el primer paso es generar el documento para presentar el proyecto ante las instituciones, hacerles saber que tenemos un plan, sabemos qué queremos hacer, que sabemos lo que necesitamos, que conocemos su importe económico y que para ello pedimos su apoyo.

El problema de la iglesia de Fuenteodra no se resuelve solamente poniendo nueva cubierta ya que las bóvedas y los muros tienen problemas que obligan a actuar sobre el conjunto del edificio. No podemos poner nueva cubierta y posponer la restauración del edificio para otro momento porque la cubierta sería un obstáculo.

A continuación se presentó una proyección de diapositivas sobre el estado actual del edificio dando a conocer las deficiencias del mismo. 

Fernando García, miembro del Geoparque de las Loras, expuso algunos de los proyectos que pretenden realizar en nuestro entorno, manifestando la posibilidad de incluir la iglesia de Fuenteodra como núcleo cultural de la zona ya que ocupa una posición estratégica dentro del Geoparque.       

Se comentó que una vez restaurado el edificio se reintegren al mismo los retablos e imágenes del mismo, que actualmente están en el museo diocesano, a lo que  los representantes de la diócesis no presentan ninguna objeción.